Seguridad y control
Autonomía con
freno de mano.
Tu equipo define qué puede hacer MADIA, a qué sistemas entra y cuándo debe entregar la conversación. Todo queda documentado y puede revocarse.
Última revisión: septiembre de 2026
Los compromisos comerciales los toma una persona de tu equipo. MADIA prepara la conversación y la entrega.
Y si el motor se apaga hoy, tu operación sigue mañana con tu equipo.
Límites, criterios comerciales, calibración · tu equipo gira la perilla
El recorrido
Por dónde pasa una conversación y qué permiso tiene MADIA en cada punto.
Del canal al CRM y de ahí a tu equipo. La última flecha es el punto de corte: donde la conversación deja de ser del motor.
- Canal
WhatsApp, llamada o el formulario del sitio
Entra la consulta, a la hora que sea.
Permiso · Lee y responde solo en los hilos del número o formulario que tu empresa autorizó.
- Motor
MADIA responde, perfila y agenda
Con las preguntas y los límites que tu equipo dejó por escrito.
Permiso · No promete precios, plazos ni condiciones que no estén confirmados. Fuera de eso, entrega.
- CRM y calendario
Queda escrito donde tu equipo trabaja
Estado, notas, clasificación y cita, en tus sistemas.
Permiso · Credenciales propias, con acceso solo a los campos que su función necesita. Tú las revocas.
- Tu equipo
Entra cuando hay algo que decidir
Con la necesidad y la cita ya puestas, no a reconstruir la conversación.
Permiso · Cualquier persona autorizada puede tomar la conversación en cualquier momento.
- La persona pide hablar con alguien
- Hay un compromiso comercial en juego
- El tema sale del alcance escrito
- Hay señal de molestia
Control humano
Conserva el control
MADIA atiende, perfila y da seguimiento. Tu equipo recibe, resuelve, negocia y cierra. Cada transferencia llega con qué busca, presupuesto, forma de pago y siguiente paso. Tus reglas, tu información, tu control.

Límites de lo que promete
Precios de lista, horarios reales y nada que tu equipo no haya aprobado.
Entrega a una persona
Negociación, quejas y excepciones pasan a tu equipo con el hilo completo.
Los límites
Lo que MADIA no puede decidir por su cuenta.
Esta lista es la base. En cada implementación se amplía con los temas de tu negocio y la aprueba tu equipo comercial antes de salir a producción.
Cuando algo cae fuera de la lista, el motor no improvisa ni deja el hilo en silencio: avisa que ese punto lo revisa una persona y lo entrega con la objeción tal como se dijo. Si el mismo tema se entrega muchas veces, se vuelve una decisión sobre el alcance.
Alcance actual de seguridad
Estos son los controles que puedes revisar hoy.
Un principio que no se puede verificar no es un control. Cada uno de estos se documenta durante la implementación y tu equipo lo puede abrir.

Permisos acotados
El motor opera con un usuario propio, con acceso solo a los sistemas y campos que su función necesita. Las credenciales las administra tu empresa y se revocan desde tu lado.
Límites escritos
Qué no dice ni promete queda en un documento en lenguaje de negocio que aprueba tu equipo comercial antes de salir a producción, y se revisa cuando cambia tu oferta.
Trazabilidad completa
Cada conversación queda asociada a la oportunidad en tu CRM: qué se dijo, cómo se clasificó y en qué momento se entregó al equipo.
Datos mínimos
Se pide lo que cambia una decisión —contacto, respuestas de perfilamiento, origen de campaña— con el aviso de privacidad visible en el punto de captura.
Salida definida
Si algo no funciona, se apaga el motor y la operación sigue con tu equipo. Los criterios y los límites son documentos tuyos: no quedan amarrados a una herramienta que no puedas cambiar.
Se documenta en el contrato
- Condiciones de cada proveedor de modelo y de mensajería que se use en tu implementación, incluido el tratamiento de las conversaciones.
- Dónde se almacenan las conversaciones, qué conserva MADIA y por cuánto tiempo.
- Quién del equipo de MADIA accede a tu implementación y con qué alcance.
- Cómo se atiende una solicitud de borrado de datos de un cliente tuyo.
El tratamiento de datos personales de tus clientes se rige por tu propio aviso de privacidad; el de este sitio, por el aviso de privacidad de MADIA. Última revisión: septiembre de 2026.
Los seis puntos de control
Permisos acotados, límites escritos y trazabilidad completa.
Cada punto tiene una implementación concreta que se documenta durante el proyecto y que tu equipo puede verificar antes de salir a producción.
Supervisión humana por diseño
Cada motor tiene un punto de entrega al equipo definido por escrito. Una persona puede intervenir en cualquier conversación, en cualquier momento.
Permisos acotados
El agente accede sólo a los sistemas y campos que su función necesita. Nada más, y con credenciales propias que puedes revocar.
Trazabilidad completa
Toda conversación queda registrada y asociada a la oportunidad: qué se dijo, qué se prometió y con qué criterio se clasificó.
Límites explícitos
Definimos por escrito qué no dice ni promete el agente: precios que no están cerrados, plazos que no controlas, condiciones que dependen de un tercero.
Datos mínimos
Se pide lo necesario para avanzar la conversación. Ni un campo más, y con aviso de privacidad visible en el punto de captura.
Reversible
Si algo no funciona, se apaga el motor y la operación sigue con tu equipo, con el registro de todo lo que pasó.
Reglas
Delega el flujo. Conserva el control.
MADIA atiende, perfila y da seguimiento. Tu equipo recibe, resuelve, negocia y cierra. Cada transferencia llega con qué busca, presupuesto, forma de pago y siguiente paso.
- 01
- Tus reglas.
- 02
- Tu información.
- 03
- Tu control.

Preguntas frecuentes
Lo que pregunta tu área de sistemas antes de dar un acceso.
¿Los datos se usan para entrenar modelos?
¿Dónde se almacenan las conversaciones?
¿MADIA tiene alguna certificación de seguridad?
¿Quién puede ver las conversaciones?
¿Qué pasa si cambiamos de CRM o dejamos de trabajar con MADIA?
El siguiente paso
Revisa estos controles con tu área de sistemas.
Si hay requisitos de cumplimiento, restricciones de acceso o políticas internas que condicionan el proyecto, es mejor ponerlos sobre la mesa en la primera conversación y no en la firma.

